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Lujo y valor real... una disyuntiva difícil para el coleccionista (o Guía para el coleccionista de juegos)

Fui coleccionista de juegos.  Buscaba juegos insólitos, raros, difíciles y espectaculares.  Tuve una enorme colección de juegos pero al día de hoy me doy por renunciado de tal titánica tarea.  Ser coleccionista puede ser doloroso para el bolsillo pero eventualmente lucrativo: juegos que hoy encuentras disponibles a precios de lista en unos años más pueden pasar a ser piezas de colección.  Otros tantos pasan al olvido y nunca se valorizan... es que el paso del tiempo es más generoso con unos que con otros. 

 

Los juegos de mesa, como muchos otros objetos, han pasado a ser piezas de museo y decorativos de livings; otros, han pasado a ser objeto de vanidad y de soberbia.  ¿Qué buscar cuando se es coleccionista?

 

Debo decir que hay una línea muy delicada que se debe cruzar:  uno juega por diversión, porque entretiene, porque se es feliz jugando.  Una vez que vives eso, y sabes disfrutar por completo, puedes entrar a buscar "objetos" más que juegos.  Objetos que quizás no te brinden la mayor entretención, y en casos extremos, evites incluso abrir un juego para que no se desvalorice.  Para llegar a este nivel debes estar conciente de que es un paso difícil, y que el camino que tienes por delante para tener una colección espectacular es extremadamente duro.  Yo renuncié a eso.  Preferí buscar los juegos que más me gusta jugar aunque no sean piezas de culto, y olvidarme de encontrar ese preciado juego olvidado por el mundo.  Sin embargo se de mucha gente que busca algo más, y espero poder guiarlos un poco.

 

Valor real, depreciación y valorización

 

Un juego de mesa como objeto de colección, se mide a futuro.  Son generalmente un riesgo al momento de la compra y pueden caer en desgracia.  ¿Cuál es el momento decisivo?  Es el momento de la "re-edición".  Cuando una empresa decide publicar de nuevo un juego antiguo, rompe el equilibrio entre un objeto de colección y uno que no lo es. 

Ejemplos de esto hay varios.  Este año se reedita el juego "Die Händler" de Wolfgang Kramer.  Si bien el juego no es tan antigüo (1998), se dejó de editar prácticamente de inmediato, y como el juego era bueno se hizo escaso.  Hasta hace unos años, conseguir una copia buena salía alrededor de unos USD 120 (si la querías nueva).  Sin embargo, dos empresas han decidido reeditarlo, con mejor gráfica, mejores reglas y mejor calidad.  ¿El resultado?  Ya nadie compra la edición vieja.  Te quedaste con algo "inútil" para ser coleccionista. 

 

Ejemplos dolorosos como esos se repiten a diario, y por lo tanto uno debe ser conciente que el mercado es dinámico y que los precios fluctúan bruscamente.  Aquí un par de consejos:

 

1) Un juego, aunque se reedite posteriormente, puede valorizars

e de igual manera.  Un ejemplo de ello es el Acquire, obra maestra de Sid Sackson, y que ha tenido ediciones consecuitvas.  Sin embargo, solamente dos de ellas son objetos de colección:  una de las primeras, con fichas de madera (de la serie 3M) y otra más actual y popular, editada por Hasbro en 1999, con enormes y preciosas fichas plásticas.  La versión en venta actualmente es más barata y de peor aspecto, lo que ha hecho valorizarse a las antigüas. 

Este juego, en su edición de Hasbro 1999 puede llegar a costar unos USD 130.

 

2) Importan los componentes.  Un juego con componentes más excéntricos que otros hace generalmente que tu juego se haga escaso o preciado.  Les aseguro que las versiones de lujo de Caylus en

unos años más se venderán a precio de oro.  Lo mismo con el Risk - Black Ops, o con el War of The Ring - Collector's Edition.  Aquí tienen negocio asegurado, porque probablemente nunca más salgan versiones tan lindas y raras como esas.  

 

3) Importa la historia.  Uno de los casos más emblemáticos para los coleccionistas es el del Poisson d'Avril y que contaremos más adelante.  Otro es el Jati, un juego considerados por muchos como "malo", pero que alcanza precios insólitos.  Ambos tienen historias interesantes que los han transformado en joyas.  El Full Métal Planetè tiene desencuentros entre sus autores que han llevado a que el juego probablemente no se produzca más, habiendo sido muy popular.

4) Hay algo de suerte.  A veces, juegos comunes desaparecen pronto de las tiendas, sin dejar demasiado que decir.  Pero ¡ZAS! que el juego ahora todo el mundo lo quiere... pura suerte.

 

Una vez dicho esto, hay que saber que juegos buscar.  Hace unos años escribí un artículo sobre los "coleccionistas locos" que pagaban sumas insólitas por juegos.  En nuestras próximas entregas les dejaremos ese artículo, actuazliado al día de hoy (data del 2006) para que se sorprendan...