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TAKE IT EASY - Atractivo para grandes, milagroso en la sala de clases

TAKE IT EASY - Peter Burley (Ravensburger, 1983)  

Take it Easy tiene todo lo que tiene que tener un filler:  es liviano, rápido, entretenido y no envejece pronto.  Personalmente lo he jugado unas 10 veces, y lo he visto jugar en mi casa unas 4 más, y sigue gustando mucho, casi como un vicio.

El juego es un puzzle.  La idea es ir armando ese puzzle de la mejor manera, y así ganar la mayor cantidad de puntos, y si te equivocas... uhhh, mala cosa, porque ¡ya no podrás cambiar la ficha de lugar!

Cada ficha (o loseta, o tile, o cartón grueso pintado, etc, etc,) tiene tres números impresos de izquierda a derecha, y tres líneas de colores distintos (cada una bajo un número).  Durante el juego el "llamador" dirá en voz alta la combinación de números de una loseta (por ejemplo 4, 5 y 8, comenzando de izquierda a derecha para no confundir a los jugadores) y todos tomarán esa ficha y la jugarán en su tablero personal (que tiene por así decirlo el "marco" del puzzle).  Así todos pondrán sus fichas e intentaran conseguir líneas completas contínuas que vayan de un borde del marco al otro.  Al final del juego, cuando ya estén llenos los marcos, los jugadores contarán sus puntos siguiendo cada línea (por ejemplo, de izquierda a derecha, la primera fila está hecha con números cuatro, y son 3 fichas, por lo tanto son 12 puntos.  Si una línea está discontínua no puntúa.  Y eso es todo, el que tenga más puntos gana.

¿Parece simple, eh? ES SIMPLE.  Las instrucciones (a mi juicio explicadas a la mitad en la "traducción chilensis" son de una plana.  Y no es mucho más que eso, deben faltar unas 5 líneas explicando mejor la puntuación. El juego es tan rápido que puedes jugarlo unas 3 veces en una hora y la gente querrá seguir rompiendo sus records y tratar de ganarte.

Es un juego barato (lo venden en Cuncuna [su casa matriz se llama Aukinko por si acaso] a algo así como 13 mil pesos) y tiene suficientes fichas como para que valga la inversión. Es un juego que lo pueden jugar hasta 6 personas (y no se hace caótico), por lo que otro punto positivo.

La presentación y calidad es mediana a buena, aunque cuesta un poco despuncharlo (o "destroquelarlo" para los puristas del castellano).

Lo puede jugar cualquier persona (incluso gente cercana a la deficiencia mental puede jugarlo). Prácticamente no hay suerte, así que también quedarán contentos los estrategas a la vena.

La caja es muy grande para lo que es, pero tiene colores atractivos a los ojos (no la portada misma sino los colores del lado, como de la serie "roja" de Ravensburger). Puede jugar gente de cualquier edad. Incluso tu abuela de más de 99 (y que la pobre siempre queda fuera de todos tus juegos).

Puede jugarse como solitario. Quizás su característica más importante es la oculta.  Aquella que un jugador común y corriente no ve, pero que está subyacente en el juego, y es la capacidad que tiene este juego de enseñar y estimular el razonamiento matemático.  Aquí el juego sobresale, y hay estudios que lo demuestran.  Es increíble lo atractivo que es para adultos y también para niños, así como también las amplias posibilidades que da este juego para ser implementado en una sala de clases con resultados exitosos. Stop. Suficientes razones, ¿no?. 

Le doy un sólido 8/10 (que podría subir) y se está convirtiendo en uno de mis fillers favoritos. PD:  Se vende una versión en caja chica, un poquitín más barato pero para 4 jugadores.  Es preferible pagar las lucas de más.